Las primeras noticias de Pinedo como “núcleo de población” datan del siglo XIX, cuando, dependiendo del municipio de Russafa y a partir de un eje principal norte-sur que conducía hacia la Albufera y otro menor perpendicular que enlazaba con la playa, fue creciendo y cobrando importancia. Con anterioridad a toda información existente hace referencia a una extensa zona de marjal dedicada en gran parte al cultivo del arroz, escasamente poblada y separada de la playa por un denso pinar, prolongación del monte de la Devesa del Saler, al que con la probabilidad debe su nombre.
ORÍGENES DE PINEDO
Según un plano de Cavanilles (siglo XVIII) alrededor del pueblo aparecen la Alquería del Brosquil, el Pont de Taules, Creu de la Conca, barracas de El Saler, Lazareto (más conocido por Nazaret y las barracas de Navarro Pastor. En cambio no encontramos ninguna barraca dentro de él, ni el Libro de Repartimiento hace mención de esta zona. Esto da a entender que todo eso debía de ser un terreno yermo, lleno de cañizos, pinos cerca de la Casa Negra (pinadita del Peixero), zonas humildes (marjales), montañas de arena y que por el tiempo lo irían ocupando familias de fuera o descendientes de los que vivían en los alrededores.
Según datos estadísticos del año 1840 el pueblo contaba con 358 habitantes según la lista de contribución y comercio. En 1877 ya disponía de un abastecedor de carne, una tienda de comestibles, tres tiendas de guardimiento, cuatro tabernas y un barbero.
Una tartana hacía la ruta Ruzafa - Saler - Catarroja - Palmar. De ahí el sobrenombre que aún existe en Pinedo "El Cotxero".
También se sabe que a mediados del siglo XIX, pertenecía a Ruzafa, concretamente a la parroquia de Sant Valero.
En el año 1902 se construyó la iglesia vieja sobre la ermita que había dedicada a la Virgen del Rosario (Verge del Roser o Rosari) en lo que hoy es la cama del río.
El Molí de Pinedo estaba ubicado en la calle de la Mar y se distinguía a gran distancia por la chimenea de ladrillos de unos 20 metros que sobresalía por encima. Tenía la entrada por lo que hoy es el horno de Sancho y constaba de un gran recinto para secar el arroz, almacén y maquinaria para hacerlo blanco.
DOCUMENTO QUE PRUEBA EL NOMBRE DE PINEDO
Recibía el nombre de Molí de Pinedo, porque a su ama le llamaban Concepció Pinedo, consignataria de barcos y ama de muchas anegadas de terreno de arroz en Sollana y en la huerta Norte del molino.
Por el tiempo, el terreno que estaba dividido en partes, fue predominando el nombre de Pinedo sobre los demás. En el año 1919, según documentos, al pueblo ya se le decía Pinedo.
En el año 1940 eran 2975 habitantes y unos 460 los edificios existentes. La mayoría de la población era autóctona.
Fue hacia finales de los 50 cuando en Pinedo empezó a notarse una gran transformación.
La población en Pinedo en 2004 era de 2.411 habitantes
Economía.
Hasta la década de los cincuenta era un pueblo mayoritariamente agrícola y ganadero.
La palabra arroceros abarca a todo un numeroso grupo de labradores de Pinedo que desde sus orígenes han venido ganando espacios cultivables a determinados lugares húmedos, llenos de cañizos, juncos y maleza, que la mar al retirarse deja entre la Devesa y la Albufera. Hace unos cuarenta o cincuenta años los arroceros tenían sus propios secaderos de arroz y su granero donde almacenarlo hasta la hora de ser vendido, hoy en día todavía se pueden ver muchos de ellos, pero la reducción de espacios, el mejor aprovechamiento del terreno y la baja rentabilidad ha ocasionado que estos lugares vayan desapareciendo .
El Marjal
Hasta la década de los cincuenta una gran mayoría de los hombres de Pinedo tenían como medio de vida la huerta y el marjal.
Partían los Lunes y embarcaban en los puertos del Petxinar o Canal y si tenían viento de popa todo iba bien, mientras que si no era así tenían que tirar de una cuerda por encima de la mota arrastrando por dentro de la acequia o perchando hasta llegar a su destino que siempre venía a ser a la salida del sol.
Los que iban a realizar las faenas propias del arroz pasaban toda la semana fuera de casa. Mientras los que iban a segar broza, recoger rastrojos, o enterrar (tirando barro y ganando terreno a la Albufera) empleaban un día para ir y otro para volver. La broza y los rastrojos los descargaban en los puertos ya mencionados. Los que iban a enterrar sacaban el barro de las acequias y lo tiraban encima de las barcas y después lo descargaban en el campo donde se hacía un agujero, otros lo tiraban encima de la mota y cuando se secaba lo hacían a trozos.
Su alimentación era a base de guisos de aquello que llevaban a casa, alternando entre la anguila, la tenca, la llisa etc...
Pequeña historia gastronómica
El arroz y sus distintas formas de cocinarlo ha sido desde siempre la base de alimentación de sus habitantes.
Arroz con paella, con fesols i naps, al horno, con abadejo, con col, en puchero, con calabaza, a banda, con cebolla y otras muchas, eran las que más se repetían.
Sobre los años cuarenta y cincuenta todos los días se comía arroz, o bien a la hora de comer, o si no era posible tomar nada de caliente al mediodía se tomaba por la noche a la hora de la cena.
La patata asada, frita o hervida con cebolla era otra forma de cocinar de las que también ocupaba un destacado lugar por aquel entonces.
El tomate frito, las habas, el pimiento y la berenjena asada, la morcilla frita o con aceite y la longaniza también eran de uso corriente.
Las judías hervidas con chorizo, acelgas, bajocas, eran también uno de los platos preferidos.
La sardina asada o presionada con la puerta eran uno de los primeros platos a la hora de almorzar o cenar así como el abadejo frito acompañado, cuando se podía de un poco de vino.
La carne asada con abundante all-i-olli, (ajiaceite o ajoaceite) eran para las grandes conmemoraciones como pueden ser las Navidades o Pascua.
La oca y el tito se criaban en las casas durante todo el año y se mataba por Navidad o Fin de Año.
Las ensaladas con abundante cebolla y tomate, lechuga y olivas picadas eran también una de las comidas diarias más usuales.
Los postres eran a base de cacao asado, boniato, calabaza,uva, melón d'Alger y durante todo el año las frutas eran numerosas. De los melones de todo el año, como se les llamaba, tras la recolecta se colgaban de las vigas de las casas o en el porche con cordel y así duraban durante todo el año.
También existía la tradición de la matanza de cerdos organizándose fiestas familiares haciendo para comer morcillas, longanizas, chorizos.